No lo sabía, no se había dado cuenta, pero estaba muy agarrada a la tierra. Llevaba tanto tiempo allí parada que sus brazos abiertos se habían abrazado al terreno sobre el que la lanzaron. Y allí vivió. Disfrutando de cada momento, de cada presencia, de cada...
Se hizo parte del entorno, nadie la consideraba una extraña, porque día tras día allí la veían, siempre que la necesitaban allí la veían.
Sobre ella había crecido vida y ella formaba ya parte de sus vidas.
Pero hoy ha mirado de nuevo hacia arriba, y ha vuelto a sentir la llamada de aquel que un día la posó en esa orilla. Una llamada a levantarse, a volver al ancho mar, para llegar a otra orilla, para volver a hundir sus brazos en la arena que él decida. Para que vuelva a crecer en ella la vida y formar parte de otras vidas.
... Ya comienza el capitán a tirar de ella. Siente el desgarro, el abandono de su tierra. Pero algo parece distinto, ella parece distinta. No se va limpia sino que se va envuelta del poso de una vida regalada y compartida.
Mírala alejarse, dejando en el mar una estela de sonrisa..., que siempre nos hablará de un ancla..., de una cuerda... y de un Gran Capitán que cargado de esperanzas quiere surcar el océano de tu vida y de la mía.
TMGCC
No hay comentarios:
Publicar un comentario