jueves, 26 de agosto de 2010

En tu nombre echaré las redes

Esta oración, del padre Teilhard de Chardin, quiere ser la respuesta de todos aquellos que queremos navegar sin marcar el rumbo de nuestra travesía.



No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepcines,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere tú, lo que Dios quiere.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo,
acepta los designios de su Providencia.
Poco importa que te consideres un fracasado
si Dios te considera plenamente realizado a su gusto.
Piérdete plenamente confiado en ese Dios que te quiere para Sí
y que llegará a ti, aunque no lo veas.
Piensa que estás en sus manos
tanto más fuertemente agarrado
cuánto más decaído y triste te sientas.
Vive feliz, vive en paz, que nada te altere,
que nada sea capaz de quitarte tu paz,
ni la fatiga, ni tus fallos.
Haz que brote y conserva siempre sobre tu rostro
una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.
Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Adora y confía.

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