Y en este largo viaje que un día me invitaste a iniciar, Quédate Señor, para calmar las tempestades que me acechan y pretenden hundirme en el océano del tedio y de la rutina.
Lo más fuerte de todo esto es cuando, al abrazarte compredes que aún cuando tú le has dicho que no, él te ha seguido amando, "desde siempre y para siempre".
Lo más fuerte de todo esto es cuando, al abrazarte compredes que aún cuando tú le has dicho que no, él te ha seguido amando, "desde siempre y para siempre".
ResponderEliminarUn abrazo desde los sueños.
Dn.
QUIEN SINO ÉL PARA PODER CAMINAR CADA DIA SABIENDO QUE ME AMA DESDE SIEMPRE Y PARA SIEMPRE A PESAR DE MIS MARCHAS UNA Y OTRA VEZ.
ResponderEliminarGRACIAS POR AMARME SIN MEDIDA PORQUE AHORA EN TU REGAZO ME SIENTO RESGUARDADO.